Los desagües se obstruyen. Es solo un hecho de lavarse, enjuagarse, ducharse y bañarse. Todas las cosas que se van por el desagüe: cabello, espuma de jabón, anillos de diamantes (es una broma, con suerte) se acumulan para estrechar el desagüe y eventualmente obstruirlo. El truco consiste en destapar un desagüe de forma segura y evitar que se obstruya de nuevo.